Nunca rota, nunca doblegada 

 Como bien dice el lema de la casa de los Martell, familia ficticia de la saga Canción De Hielo Y Fuego, de George R. R. Martin, Nunca roto, nunca doblegado. Así me siento yo tantas veces, que voy a terminar por hacer mío el lema de los príncipes de Dorne.
 A veces hacer tabula rasa ayuda, no sabía cuanto lo necesitaba hasta que no lo hice. No sé si en mi ingenuidad, muy en el fondo de mi ser pensaba que todo volvería a ser como lo era antes… Me equivocaba. 

 Hay cosas que cuando se rompen no se pueden arreglar, se rompen en pedazos tan pequeños, que aunque los quieras recoger todos nunca logras encontrarlos. No sé por qué, todo cambia, todo vuelve de nuevo a suceder en un bucle interminable del que quieres huir y no sabes cómo o no tienes las fuerzas necesarias para ello. 

 Puedo ser orgullosa al pensar que yo no seré la primera en caer, sí, lo admito, el orgullo a veces es mi única arma, y pienso romperme antes que doblegarme; no quiero nunca depender de nada ni nadie, y eso me ha ayudado a llegar donde estoy ahora. 

 Me duele borrar lo que escribo, pero lo necesitaba, esos documentos eran parte del pasado y no los quería ver más, ahora empiezo una nueva historia como quien dice, y no pienso dejar que el pasado que ya he dejado atrás emborrone esto que quiero crear a partir de mi presente. 

 Prometo que antes de que me hagan daño, lo haré yo primero, puede sonar mezquino esto, pero una se cansa de ser la única afectada. La barrera que creé hace años tiene fisuras, pero pienso arreglarla para que nadie más vuelva a entrar, no quiero que me vuelvan a hacer lo mismo y ni mucho menos volver a dejarme avasallar. 

 

 Todo lo que escribí en aquellos días ahora me parece infantil, estúpido y sin sentido, no quiero volver a pasar por lo mismo, no voy a dejar que pase de nuevo, no pienso hacerlo. Comencé por borrar de mi historial aquellas parodias que escribí, espero no terminar borrando y cortando todo puente y lazo existentes. 

 Dedicar a alguien algo que he escrito, es lo máximo que puedo hacer por una persona; cuento con los dedos de una mano quienes ahora se merecen tales palabras y dudo mucho que incluya a alguien más en el mismo cofre, no volveré a ser tan estúpida de nuevo.

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Curiosidades sobre números 

¿Alguna vez os habéis dado cuenta de la importancia de los números a lo largo de la historia? 
 Los números 3, 4, 7 y 12 son recurrentes en la historia a la hora de hablar de simbología. Una vez en primero de bachillerato tuve que hacer una actividad para la profesora sobre esto mismo, buscar cosas que obtuvieran estos números, pensé que serían menos, la verdad, pero según todos íbamos nombrando las diferentes relaciones de los números con diferentes actos… Me iba dando cuenta de la cantidad considerable de ellos que había con respecto a lo que yo había pensado. 
 Número 3, pensad, ¿Cuántas cosas conocéis con el número 3? 

 Hablando de religión, es importante y básico destacar la Santa trinidad al igual que los días que pasaron hasta la resurrección de Cristo, también tres; el tres también está presente al contar la historia del apóstol San Pedro, quien renegó 3 veces de Jesús. Esto es lo primero que acude siempre a la mente, ¿Cuántos reyes magos hay? 3, justo son también tres reyes magos, Melchor, Gaspar y Baltasar. 

 En mitología la tríada siempre está presente, de los antiguos mitos surgió la idea de la Santa Trinidad cristiana como he mencionado antes. En la mitología egipcia el número tres también está presente, mirad a Isis, Osiris y a Horus. En la India Brama, Visnú y Siva; cuando hablamos del budismo están las Tres Joyas Valiosas, Buda, Dharma y Sangha; en la mitología griega tres son los dioses que se reparten el poder, tres dioses mayores, Zeus, Poseidón y Hades; también en la antigua Grecia están las triples diosas o ninfas. 

 Siguiendo la línea de pensamiento mitológica, las Moiras, eran las personificaciones del destino. Sus equivalentes en la mitología romana eran las Parcas, también eran tres; la hermana que sostenía el hijo de la vida, quien lo bordaba y por último quien lo cortaba poniendo fin a la vida de una persona. 

  Es curioso añadir, que el escritor Dante Alighieri En los últimos años de su vida escribe la Divina comedia. La intención del autor era ofrecer un resumen completo de la sabiduría de su tiempo, además de su visión del mundo presente y del carácter humano. Se trata de un extenso poema narrativo que relata el viaje alegórico realizado por los mundos de ultratumba. Lo interesante es que todo el viaje se organiza en torno al número tres, ya que tres son las partes del poema (Infierno, Purgatorio y Cielo), que a su vez se dividen en treinta y tres cantos compuestos en tercetos, y tres son los personajes conductores de la narración: Dante, Virgilio, su guía en el Infierno y el Purgatorio, y Beatriz, que lo acompaña en el Paraíso. 
Terminando con el número tres y comenzando con el número cuatro, viene a la mente las cuatro estaciones siempre presentes, pero también hay que destacar las cuatro fases de la luna, por ejemplo. 

 Mientras que en occidente el número de la mala suerte corresponde al 13, en China, este privilegio lo ostenta el 4. Esto se debe a que en chino mandarín el número cuatro tiene una pronunciación similar a la palabra muerte y se cree por ello que este número trae a los malos augurios. 
 He de admitir que sé poco sobre el número cuatro, poco más sé del 12, la verdad. Sí, ya sé que me he saltado el 7, pero con ese voy después. 

 Doce son los meses del año, al igual que los apóstoles que acompañaban a Jesús y los dioses que componen el panteón griego. 
 El número 7 es un número místico y mágico con fuertes connotaciones espirituales; es considerado el número de la suerte y por ello tiene una relación tan estrecha con lo fantástico. 

 En religión se ha establecido que los pecados capitales son siete, al igual que los sacramentos, que también son siete. 

 Las vidas de un gato se dice que también son siete, al igual que los cuervos que Rémulo vio antes de fundar la ciudad de Roma; casualmente también siete son las colinas que se pueden observar desde esta ciudad y siete son los emperadores que gobernaron en ella. Siete son los mares del mundo y siete sus maravillas. 
 Hay un lugar donde el siete está más que presente, por eso de ser un número mágico. Hay que fijarse y relacionar unas cosas con otras para percatarse, pero en el universo de Harry Potter, mi mago de ojos verdes favorito, este número está más que presente. Comencemos. 

Siete son los libros principales de la saga, cada uno correspondiente a un año en Hogwarts, aunque el último libro no transcurre en el colegio de magia y hechicería. 

 Siete son los pelirrojos hijos de la familia Weaslei, Bill, Charlie, Percy, los gemelos Fred y George, Ron, el último chico y la menor, Ginny. 

 Terminando con la familia de pelirrojos, hay que añadir que siete son los profesores de DCAO (Defensa Contra Las Artes Oscuras) que Harry tiene a lo largo de los libros. Está Quirrell, quien imparte clases en primero. Gilderoy Lockhart, quien se encarga de la asignatura en segundo; Remus Luping (en mi opinión el mejor profesor) que les enseña en tercero. El auror Alastor Moody, apodado Ojo Loco, quien se ocupa de ellos en su cuarto año. En el quinto año en Hogwarts una bruja que revolotea por el colegio llamada Dolores Umbridge. En el sexto año del trío de oro, Harry, Ron y Hermione, se ocupa de dar esas clases su profesor Severus Snape a quien los tres no tienen en muy alta estima. Y el séptimo se puede decir que fue el mismo Harry en su quinto curso ya que se comprometió a enseñar a todo aquel alumno que deseara aprender sobre DCAO; pero algunos piensan que fue el propio Dumbledore, quien impartió clases a Harry en su sexto año como estudiante en Hogwarts. 

 Cuando el señor tenebroso fragmentó su alma en horrocruxes, también fueron siete; pero esto no se ve tan a primera vista, lo del número siete, digo,. En el primer libro, cuando quieren proteger ese objeto que guardaba Dumbledore, la parta de la protección de Snape estaba compuesta por siete botellas de poción, justo siete. 

“El peligro yace ante ti, mientras la seguridad está detrás,

dos queremos ayudarte, cualquiera que encuentres,

una entre nosotras siete te dejará adelantarte…”
 seguro que si uno sigue investigando, se pueden encontrar referencias sobre la historia de los números, yo solo he puesto ele ejemplo de estos cuatro, pero hay más, el 13 el número de la mala suerte, el 6 se relaciona con el demonio… Y la lista sigue. 
 ¿Conocéis vosotros alguna referencia más?