¿Por que soñamos? 

A veces es sorprendente el poder de tu mente, es increíble como ésta da vueltas y vueltas a una idea, como vuelve una y otra vez a la misma como si hubiera algo que la atrajera a ese pensamiento o como, sin darte cuenta, sientes miedo sin percatarte y lo descubres soñando.  Sigmund Freud nos dio teorías de por qué soñamos, por qué surgen esas imágenes cuando nosotros dormimos. En el mundo onírico podemos ver nuestros más anhelados deseos o nuestros más profundos miedos; nunca sabemos con qué vamos a soñar cuando cerramos los ojos y nos abandonamos quedando en los brazos de Morfeo.   
 La primera es el cumplimiento de deseos. Los sueños nos pueden servir para hacer realidad nuestros más profundos deseos y poder, durante unos momentos, vivir aquello que siempre hemos querido. Pero cuando se habla del cumplimiento de deseos, no tiene por qué ser nuestro anhelo literal, sino que podemos soñar con símbolos representativos del mismo; aquí se entra en la simbología de los sueños. (para más información, se pueden consultar libros especializados en este campo, uno de ellos escrito por el mismo Sigmund Freud)

 La segunda de las teorías es la teoría Efecto secundario a partir de impulsos neurales al azar. (Cito textualmente)

 La teoría de Freud es buena, bonita y puede que hasta tenga sentido. Pero hay otras teorías alternativas, como la que defiende que los sueños en realidad son una especie de efecto secundario. 

A esta teoría se le llama “teoría de activación-síntesis”, una idea popularizada por el psiquiatra J. Allan Hobson. Como el mismo decía, en resumen vendría a decir que el cerebro trata de interpretar estas señales producidas al azar, dando como resultado los sueños. 

 La tercera de estas diez teorías es la de Codificación de la memoria a corto plazo en el almacenamiento a largo plazo. Puede que los sueños sean producidos al azar, pero también puede que no. Según el psiquiatra Jie Zhang es posible que nuestros cerebros se encuentren almacenando recuerdos de forma continua, sin tener en cuenta si estamos dormidos o despiertos.

Por tanto, los sueños serían una especie de “almacenamiento temporal” de la conciencia, recuerdos que están ahí justo antes de pasar de la memoria de corto plazo a la memoria a largo plazo. Serían como el “flash” antes de la foto, ¿me explico? Una teoría curiosa, que fácilmente podríamos combinar con la anterior.
 La cuarta teoría, recolección de basura y limpieza mental, cuyo nombre creo lo explica todo, se resume en que ocurre a la inversa que en la teoría anterior, sugiere que soñamos para deshacernos de las conexiones y asociaciones acumuladas en nuestro cerebro durante el día y que no necesitamos seguir almacenando. Una especie de vía de escape mental.

Básicamente esta teoría vendría a decir que soñar es un método de recolección de basura, de limpieza mental. Que soñamos con el fin de olvidar, y no de almacenar. Todo lo contrario a la teoría anterior. 

 La consolidación del aprendizaje es la quinta teoría, otra teoría alternativa, esta vendría a contradecir totalmente a la del aprendizaje inverso, pues esta vez vendríamos a decir que los sueños sirven para recordar y no olvidar. Muchos estudios afirman que dormir correctamente fomenta un mejor aprendizaje. Así pues, de la misma forma que comenta la teoría de Zhang sobre el almacenamiento en la memoria a largo plazo, esta quinta teoría sugiere también que los sueños nos ayudan a retener todo lo aprendido.

 La sexta teoría es la teoría del mecanismo de defensa. Teoría en mi opinión bastante interesante. Según algunos estudios, existen ciertas similitudes entre los animales que juegan a hacerse los muertos y la gente que está soñando. Por ello existe otra teoría que afirma que el sueño podría estar relacionado con un mecanismo de defensa: inmovilidad tónica, o hacerse el muerto.

Cuando soñamos nuestro cerebro se comporta de la misma forma que cuando estamos despiertos, con una diferencia: el sistema de la dopamina asociado al movimiento esta inactivado. Es un mecanismo similar al que ocurre en los animales que se hacen los muertos para engañar a sus enemigos. Curioso. 

 ¿Curioso verdad?

 Otra teoría interesante, la séptima o simulación de amenazas. Sumándose a la teoría del mecanismo de defensa, existe otra similar desarrollada por el filósofo y neurocientífico finlandés Antti Revonusuo. Según él, la función de los sueños sería simular eventos amenazantes y ensayar la percepción de dichas amenazas para poder evitarlas.

Las personas que tengan dichos sueños estarán mejor preparadas para hacer frente a las amenazas durante la vigilia, pues ya ha “practicado” en sus sueños. Pero esta teoría cojea mucho, porque no siempre estamos soñando con amenazas, ¿verdad? Sería muy raro soñar todos los días con que nuestra vida o nuestra integridad está amenazada.

 La resolución de problemas es la octava teoría; Siguiendo con otras alternativas, existe una hipótesis basada en la idea de Revonusuo a cargo del médico Deirdre Barret, investigador de Harvard, que sugiere que los sueños son una especie de teatro en el que somos capaces de resolver problemas con mayor eficacia que cuando estamos despiertos (en parte porque las conexiones cerebrales van mucho más rápido cuando dormimos que cuando estamos despiertos). La verdad es que esta no me gusta, prefiero solucionar mis problemas cuando estoy despierta, Luego no recuerdo con qué sueño y no sé qué he hecho. 

 La novena teoría es la del darwinismo onírico que es otra a cargo del psicólogo Mark Blechner, afirma que los sueños funcionan como una selección natural de ideas (de ahí el “Darwinismo”). En algunas investigaciones se ha sugerido que los sueños son lugares en los que experimentamos diversas situaciones y tratamos de seleccionar las reacciones emocionales más útiles para afrontar dichas situaciones. Sería una buena explicación para el hecho de que nos sentimos mejor tras dormir y soñar el día siguiente a una situación o problema doloroso.

 La última de las diez teorías, es la del Procesamiento de emociones dolorosas mediante asociaciones simbólicas: , mientras que el darwinismo onírico sugiere que hacemos una selección natural de ideas o emociones, existe una teoría que afirma que los sueños son como una especie de terapia evolutiva. No estamos seleccionando cual es la mejor emoción o comportamiento, sino que solo nos estamos “desahogando” y por ello se producen estos comportamientos dentro de los sueños. A menudo el cerebro hace esto asociando algunas emociones a símbolos.

Esta teoría podría asociarse a la primera de todas, a cargo de Sigmund Freud, pues él fue el primero en hablar del simbolismo de los sueños. 

 ¿Son curiosas, verdad?

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