No confío en ti 

No confío en ti. Es una realidad. No soy capaz de confiar en ti; dicen que tengo que hacerlo…Cada vez me cuesta más, me siento incómoda cuando estás, eso no tendría que pasar, pero pasa. 

Sé que si te cuento algo al momento  lo has dicho, pero no conforme con eso también exageras. En realidad es culpa mía, sé que lo que te diga será conocido, en el fondo lo se, pero te hablo igualmente. 

Recuerdo que antes pensaba que eso era normal, ahora sé que no. 

Me siento juzgada por ti a cada cosa que hago, a veces ni si quiera sé cómo tratarte… ¿Estas de buenas? ¿Estás de malas? ¿Que pasa? ¡No lo entiendo! 

Dices ser mi defensa, la persona que me protege, pero no es así, siento que no es así, que no me apoyas, que solo me juzgas, me fuerzas, me tensas, me obligas dar más de mi y no puedo más, voy a quebrarme si sigo así

Ya no puedo más, quiero irme, dejarme llevar, no tener que ocultar lo que hago, no tener que esconder mis cosas cuando salgo para que no espíes lo que hago… 

Duele saber que no puedes confiar en quienes más cerca están de ti. 

Manifiesto

Soy una persona con una diversidad funcional visual, ¿en serio? ¿que soy qué? Da igual como lo llamen, al fin y al cavo quieren decir lo mismo… no veo un burro a cuatro pasos, no tiene ciencia alguna, ¿Pero a que queda bien?Vale, ahora me pongo seria; hay muchos tipos de discapacidades, pero yo solo puedo hablar de la visual, de la que a mí me atañe y la que más me toca de cerca; mentiría si dijera que nunca he soñado con ver, creo que todos o casi todos (nunca me ha gustado generalizar) lo hemos soñado, ¿Y cómo se llama ese sueño? Reflejo vidente. 

Empezaré por dar una descripción sobre qué es un reflejo vidente. ¿Alguna vez os habéis preguntado cómo habría hecho tal cosa si viera? Ese es nuestro reflejo vidente, la otra imagen de nosotros que es capaz de percibir el mundo exterior con los cinco sentidos.

Voy a hablar desde mi experiencia personal, pues no conozco otra. Yo nunca me había planteado si este alter ego me seguía a todo lugar donde yo iba, pero de pronto me hablaron de él y no pude evitar planteármelo, efectivamente sí que había soñado con ver, pero por mi curiosidad de insaciable lectora, quienes más echaban de menos a mi yo vidente eran mis profesores, cosa de la que yo no me di cuenta hasta este año.

Desde hace tiempo me ha estado carcomiendo el pensamiento de que yo debería querer ver y quiero ver, pero, al mismo tiempo, si tuviera que elegir ahora, no sé qué haría porque temo ver, cambiaría mi vida. Y estaba triste porque pensaba: No quiero ver entonces; nada tiene sentido. ¿Por qué no quiero? ¿y si quiero y temo hacerlo? Ahora lo entiendo. Todos quieren que vea porque saben lo que es ver, yo no lo sé y por eso me cuesta tanto asimilar que tengo un deseo ardiente por poder percibir con la vista el mundo que me rodea. No sé cómo, pero lo vi claro. No sé lo que es, normal que me asuste; es mi reflejo vidente, es lo que debo sentir pero no siento del todo. Tiene sentido por qué no lo hago.

Si fuera al revés, si todos fuésemos ciegos y algunos vieran, ¿no querrían casi ser ciegos? Pero por otro lado, les gustaría su diferencia porque nada han conocido y, o bien han aprendido a convivir con ella o bien le ven cosas hasta positivas. Todo es cruel, tan cruel, tanto hasta llegar al punto de que yo me pregunto si quiero o no ver. Es decir. Es demasiado. Aunque desde mi punto de vista sería más fácil, y creo que es más fácil que una persona que tiene un resto visual completo llegue a saber o a poder saber lo que es el no ver, pero en cambio es mucho más difícil, incluso si me gustara utilizar la palabra, podría ser imposible que una persona sin un resto visual pueda llegar a imaginarse que es eso a lo que llaman ver. Es decir, es más sencillo pasar del caso A al caso B que del caso B al caso A.

¿Pero queremos ver realmente? ¿Merece la pena ver como los demás? Vale, no ver tiene sus pros y sus contras, ver o no ver puede llegar incluso a cambiar tu personalidad al vislumbrar el mundo desde otro punto de vista totalmente contrario. Una persona que tenga un mínimo resto puede llegar a apreciar las pequeñas cosas del mundo que le rodea aunque no las vea con la nitidez necesaria, porque va a aprovechar al máximo esa capacidad que a muchos otros les falta para ver más allá, para encontrar las cosas hermosas en los remotos rincones de este nuestro mundo. 

Como una vez dijera W. B. Jaits, he deseado como cualquier artista crear un pequeño mundo con las cosas hermosas, agradables y significativas de este mundo malogrado y torpe; con esta cita, el autor se refería a la escritura, a atrapar en una página lo que para él es lo más hermoso del mundo, estoy segura de que su percepción de lo hermoso es contraria a mi percepción de lo hermoso, él lo ve de manera objetiva, yo subjetiva, todo son puntos de vista, matices y contrastes. Es importante que diga que adoro leer, me gusta tanto poder imaginar el mundo que el autor ha creado a mi manera, verlo con mi percepción de la realidad y suponer cómo se lo imaginaba él o ella… 

Pero la vista no es lo importante, ni el oído, la capacidad de hablar, de caminar… no, lo importante es vivir la vida tal y como nos ha tocado vivirla; el otro día, hablando con una de mis amigas sobre los dellabus, le expuse mi teoría, teoría que ella compartía: esos lapsus que todos tenemos en algún momento de nuestras vidas, son pequeños recuerdos, ¿Y cómo tenemos estos recuerdos? Fácil, antes de nacer vemos toda nuestra vida como si fuera una película a cámara rápida, vemos lo que vamos a vivir y nosotros decidimos si queremos nacer o no, por lo que si estamos aquí, con nuestras discapacidades, es porque lo hemos querido. 

Así que no hay que olvidar lo importante, porque eso es lo único a lo que aferrarse cuando se siente, así de repente, que la tierra se mueve, se abre, se expande, se renueva, cambia, vuela, vive, toma el total control. Cuando ya nada es lo mismo, cuando se cierran los ojos, se suspira, tratando de hacerse invisible, de convertirse en una miniatura en el libro de la vida que se escribe con rojo sangre, con amarillo ilusión, con negro temor, con azul del cielo, con el brillo del sol como única sinfonía para alegrarte, para recordarte que la vida es lo que de verdad importa, vivirla con entusiasmo, con ilusiones encontradas, contemplándonos con fascinación y atención, viviendo simplemente con intensidad, carpe diem, disfrutando… vivir por vivir, pues es un regalo, un auténtico regalo, cada experiencia que llueve del cielo, cada experiencia a la que le ves el lado bueno, y todas en conjunto… ¡un mosaico perpetuamente perfecto!

Patriarcado Del Bueno

“El brujo asintió con la cabeza, tragó saliva. La blusa de Sabrina Glevissig, confeccionada con gasa negra, mostraba absolutamente todo lo que había para mostrar, y había bastante. La falda de color carmín, ceñida con un cinturón de plata con una gran hebilla en forma de rosa, estaba abierta a un lado como correspondía a la moda más actual. Sin embargo, la moda mandaba llevar la falda abierta hasta la mitad del muslo y Sabrina la llevaba abierta hasta la mitad de la cadera. Una cadera muy bonita.”

(Andrzej Sapkowski – Tiempo De Odio – Libro IV de La Saga Del Brujo)

 

Si miramos las ilustraciones de libros, comics, series, videojuegos… Nos damos cuenta de una clara diferencia entre personajes masculinos y femeninos.

Mientras que a los poetas, brujos, hechiceros, soldados los tapan como si fueran fantasmas con una sábana blanca, a las mujeres, o sea, hechiceras, doncellas o más damas, se las mide por la cantidad de piel que puedan llevar al descubierto.

Incluso, si vemos en algún momento a una dama vestida con ropas de hombre, podemos darnos cuenta de que hay una clara diferencia entre como lleva ella estos ropajes y como los lleva él. A ella, misteriosamente, le queda la camisa ceñida, las calzas ajustadas y el escote siempre es abierto, nunca cerrado.

 

Voy a hacer un análisis de un hilo en un foro del que dejaré aquí el enlace para aquellos a quienes interese. ¿Empezamos?

 

“baby-elromance: hola chicos aver.., recién paso por el foro , a ver chicos, cada mujer tiene derecho que pueda vestirse como le guste, pero ojo, una mujer se puee poner una falda corta o una poleta corta o shor apretado, pero en su casa, cualquier ropa algo así se puede utilizar en su casa.., ya que en su casa no pasa nada porque está en su casa o si está con su pareja, pero afuera salir así una mujer corre peligro ya que en la calle pasa de todo por ejemplo: que le diceN. pero que piernas tienes, o que melones o solo dicen eso o capás que por ahí andando así la pueden biolar, pero es verdad; ami novia por ejemplo no le gusta andar así .., y yo le dije en su casa normal todo bien. porque ahí no corre peligro y además, la mujer sin bestirse así o no ponerse nada de maquillaje ygual así son hermosas, porqueel físico pintarse todo eso no vale, lo mas importante es el gran corazón que cada uno tienen , y por último paras mujeres solo les digo que son hermosas como digo sin ponerse maquillaje o ponerse ropas así como dije. saludos a todos. los quiero mucho!”

Antes he hablado de las ilustraciones citando un libro, ahora hablaré de esos grandes comentarios de personas cuya neurona ha perdido su conexión o eso parece. Para empezar, ¿Quién cree que es este muchacho para decir como tenemos que vestir?

Vale, admito que no llevo faldas cortas, vale, admito que no me gustan, ¿Y qué? ¿A caso con el pensamiento de una sola se va a llegar a mucho? No, no se llega a ningún sitio; ni con el pensamiento egoísta ni con estas creencias de que las mujeres somos Barbies metidas en su cajita, con la ropa ya dispuesta para que OTROS nos vistan a su gusto.

Está claro que no se pueden negar todas las agresiones que se llevan a cavo en nuestra sociedad y en la cultura humana, pues parece que están arraigadas y es probable que incluso algunas, dependiendo de cómo se vistan las víctimas (según este muchacho) podrían estar justificadas, pero a diferencia de lo que creen muchos, eso no es debido a la ropa que una chica lleva en una u otra situación, sino a la mentalidad del agresor.

“baby-elromance: pues si, nadie te puede mandar ni decir nada como te tienes que bestir, además si te quieres bestir como dije, lo puedes hacer pero en tu casa ya que ahí no corres peligro porque estás aentro de tu casa, afuera en la calle pasa de todo y ya se lo dije ami novia. en este mundo vamos a encontrar de todo.

esque mira la mujer es que proboca al hombre. y así no tiene que tampoco estar así en la calle.”

Seguimos con el mismo muchacho de antes. Nadie puede decirte cómo puedes vestirte, pero eh, que él si. Él no solo te dice cómo tienes que vestirte, sino también dónde.

A ver si os enteráis, la mujer puede ir vestida como le de la gana. Como él. Como cualquiera. ¿Qué pasa, si va con minifalda ya tienes derecho a violarla o qué? Podemos vestir como nos dé la gana y nadie tiene derecho a ponernos la mano, siquiera un dedo encima. Nunca sin condiciones ni atenuantes. Parece mentira que se tenga que explicar esto y que se diga que, en determinado momento, si provoca llama a que la violen y se justifica que lo hagan.

 

“”dulce_Miladiciita: Chicas yo sé que luego para muchas de ustedes es muy fácil vestir tal o cual prenda, pero también hay que tener mucho cuidado en donde las vamos a utilizar, que nos gusta lucir bonitas lo sé, pero hay que saber donde con quien y cuando para evitar en lo más posible a los babosos, (esto lo digo para los tíos que se quieren pasar de listos con las chicas) y sobre todo hay que saber que aparte de que usemos prendas para lucir bien hay que tener una buena actitud en el entorno en donde vamos a estar. también no hay que abusar con escotes y todo ese tipo de cosas ya que nosotras también podemos tener culpa en que nos falten el respeto”

Lo mejor de esto es que lo dice una mujer; ella misma nos culpa de “vestir provocativas” llamando a violadores, pederastas o pedófilos. Parece que a muchas personas aún no les ha quedado claro que estas personas que encuentran divertimento en agredir sexualmente, no lo hacen por la ropa que lleven, sino por un problema solo de ellos. Una falda no es un cartel que diga: ¡PASEN Y VEAN!

“dulce_Miladiciita: “este mundo está lleno de libertinaje, nada se puede hacer ya… si las mujeres dejáramos de lado esta porquería de ropa, tenlo por seguro que el mundo sería diferente, habría más moralidad en las personas y no habría tanto loco buscaniñas por ahí… ojo, no lo digo por defender a nadie, si no que como persona criáda con principios morales y valores de casa, (que creo que pocas mujeres tienen ya), me hago respetar como mujer y no estoy vistiéndome de manera provocativa como si quiciera buscar marido, no; el respeto se ve hasta en la forma de vestirse; haber, si una sale a la calle con minifalda y poleras; entonces… díganme que esperan que les diga? ai, seguro no quieren que la miren… en todo caso; no te vistas así, si no quieres pasar vergüenza, así, fácil y sencillo… ya está, asunto arreglado

bueno; no pienso poner en discusión la opinión de nadie, pero… vean; si una mujer se viste de manera provocativa, no puede esperar más que a los hombres se les alborote las hormonas, pero bueno; cada una tiene su forma de pensar y de ver su propia vida”

Con esa justificación de que cuanto más te tapes menos posibilidades habrá de violación, tiras por tierra las luchas, movimientos y reivindicaciones feministas que poco a poco han ido logrando objetivos. Que piensen así nuestros abuelos lo puedo llegar a entender, pues crecieron en los años más duros del franquismo. Que piensen así muchas personas de nuestra sociedad, me entristece. Si incluso les entristece a algunos hombres volcados con nosotras a la hora de buscar una igualdad, ¿cómo puede entristecer a una mujer que otra tenga estos pensamientos?  No entiendo a día de hoy esos planteamientos, sobre todo porque no tienen lógica. Si precisamente, al violador le da igual tu ropa, lo que quiere es quitártela.

 

Analizando todos los comentarios vistos, solo tengo que decir, cosa que se ve por mis reflexiones, que no estoy nada de acuerdo con esto, nada de acuerdo con lo dicho por estas personas.

Una falda no es el detonante de que un violador vaya a por una, eso es algo irrelevante. Si van a agredirte en lo último que van a pensar es en lo que llevas puesto excepto para quitártelo, tanto da que sea una falda, pantalón o túnica, ¡eso no importa!

Venga, anda, por favor, no defendamos los patriarcados que tratan de imponernos, y por favor, que mujeres no defiendan tanto el machismo y la idea de que somos objetos porque no es así, ya no se ve a la mujer como un objeto sexual, solo capaz de alimentar al hombre, dar placer al hombre y parir retoñitos de diez en diez. Hostia, que ya hemos avanzado un poco, pensad acorde con los avances.

Hemos pasado de decir que la mujer, como pura figurita de Belén tiene que ponerse taconcitos, falditas y camisetitas cortas para alegrar la vista a los hombres, ah, sí, y maquillarse como puertas, se me olvidaba, a decir que las mujeres no podemos vestir así porque hemos de ir recatadas y guardar las formas porque nos han educado con una moralidad u otra… Anda y no me jodas. Que machiruladas de estas vengan dichas de labios de una mujer me enfada todavía más.

¿Para qué seguir intentando que nos tomen en serio si nuestras iguales lo echan todo por tierra? ¿Para qué decir unas por un lado que hay que romper con ese pensamiento cuando hay otras que lo gritan a los cuatro vientos? Para eso, Ladyciita, volvamos todas a la represión, a callar nuestros pensamientos, a no vestir como queramos y a ver normal cómo maridos golpean a sus mujeres hasta casi matarlas, a ver normal que violen a mujeres por las calles, a ver normal que una mujer no salga de casa sola por miedo a que le hagan algo y a tratar de justificarlo.

Pensad todas las que estáis de acuerdo con este pensamiento, y también pensad los hombres que tenéis tan arraigado esto en vuestras cabezas, Las mujeres ya no somos objetos, vamos a vestir como queramos, le pese a quien le pese.

Todos estos comentarios vienen de aquí, La Sala de Juegos, esta clara fuente de conocimiento y sabiduría cieguiles sin límites: http://qcsalon.net/es/forum32/topic25116p1

 

Muchos se escudan con sus comentarios en: tienen que respetarse como mujer. A ver, ¿Y vosotros? ¿Vosotros nos respetáis como mujeres?

La cosa no es tanto esa machirulada de hacerse respetar, ese si un tío se trata de propasar voy a devolvérsela. Por ahí también hay que ir, pero ese no es el objetivo principal. El objetivo no es ir tapada cual mesa camilla con faldones y brasero, sino que no te pongan un dedo encima vistas como vistas. ¿Por qué? Sencillo, porque nadie tiene derecho. Lo peor es que estas mujeres, si les preguntas, probablemente te dirán que se consideran feministas, porque quiero pensar que dirían que hombres y mujeres son iguales. Mentira. Ese es feminismo de mentira, feminismo patriarcal, feminismo de machotes. Ese no vale. Lo que vale es ir desmontando mitos machirulos por ahí.

A ver si nos vamos enterando, que el feminismo no es solo que un hombre golpee a su mujer y reivindicar que esto no debe ocurrir. El feminismo también es desmontar estar supuestas moralidades absurdas que hacen a la mujer ser más recatada. ¿Qué pasa, si va con minifalda, si es menos recatada, ya no tiene moralidad? ¿Ya es una guarra? Esto no va así.

Pensad, por un momento, si Simone de Beauvoir (filósofa, pensadora y escritora feminista y una de las mayores representantes de la filosofía actual) o Clara Campoamor (quien consiguió el voto femenino en España durante la Segunda República) levantaran la cabeza. ¿Qué pensarían de estas mujeres que piensan como machotes? Ah, no, se me olvidaba, es probable que defendiérais que la mujer obviamente tiene que votar. O sea, la mujer tiene que votar, pero debe hacerlo con una túnica que la cubra entera, ¿no?

  Por último, creo importante reseñar un comentario que hay, a fecha de escribir este post, en la última página del hilo. En él, se anima a la gente a pensar y no repetir como loritos lo que les hes dicho y con la mentalidad con la que se les educa. Si el ser humano tiene capacidad de raciocinio, que la ponga en práctica.

 Esto se definiría con un buen “patriarcado del bueno” que suelen corear los de La vida moderna .

 Ya es hora de desmontar los micromachismos y las muestras del patriarcado que nos rodean. ¿Lo hacemos?

 

Cuatro ángeles y… Tú

Siempre os echaré de menos, y lo demás son solo cuentos,

siempre seréis mis cuatro ángeles, 

y mientras viva lo recordaré. 

Amaia Montero – Tulipán 
¿Qué haríamos si nuestro corazón no latiera? Es una respuesta sencilla, ¿verdad? Sin los latidos acompasados de nuestro corazón, sin ese bombeo constante, no podríamos estar en este mundo a no ser que contáramos con un buen nigromante, como esos que pueblan  el mundo del fuego de la saga del Ciclo De La Puerta De La Muerte de las autoras Margareth Weis y Traky Hicman. 

 A veces, hay personas que son como esos latidos de nuestro corazón, personas sin las que ahora no podríamos estar aquí, ya sea porque nos ayudaron en cierto momento, ya sea porque nos acompañan ahora, en el presente. 

 En mi presente, se encuentran bien definidos cuatro ángeles, cuatro personas que son para mí cuatro pilares y en los que he aprendido a confiar con el tiempo. Ellos ahora son mis puntos cardinales, los que me ayudan a estar cuerda, o todo lo cuerda que yo puedo estar, claro. 

 Desde siempre, una chica que me ha acompañado durante más de la mitad de mi vida; ella es mi Casiopea, la reina de las estrellas, la chica que me comprende y me conoce más que nadie. También está Dana, mi protegida, a quien si pudiera metería en una burbuja de cristal, pero sé que si lo intentara,terminaría  mordiéndome como poco. 

 El tercero es mi periodista favorito, quien me impulsó a tener un blog y en quien he aprendido a confiar, aunque quien viera nuestras primeras conversaciones, no lo imaginaría, siempre metidos en una espiral que no terminaba, mismas palabras, mismas frases, mismos mensajes. Ahora confío mucho en él y cuando hablamos, pierdo la noción del tiempo. 

 Por último, pero no menos importante, está mi todo, la razón de que siga sonriendo cada día. Podría decir que de los cuatro, es a quien menos conozco cronológicamente, él y Dana casi entraron a mi vida al mismo tiempo, pero mi cuarto ángel es sin duda la persona que más me conoce, en quien confiaría mi vida y a quien regalo cada segundo de mi existencia. 
 Pero no solo he mencionado a esas personas del presente, sino a aquellos que nos han acompañado desde siempre, en el pasado, que han visto nuestros primeros pasitos en la vida, ya no sobre nuestros dos pies. ¿A quien me refiero? Por ejemplo a una mujer que me enseñó a no rendirme, a una mujer que para mí marcó un antes y un después en mi vida. 

 Cuando era pequeña, yo era un caos, no terminaba lo que empezaba, cuando comenzaba a escribir una historia después de que mi madre me dijera un título (sí, yo era así, empezaba por el título) no la terminaba, solo le ponía un punto y final con la perspectiva de regalárselas a ella; a ella le di muchas de mis historias, como prueba de mi devoción por la escritura. 

 No sé si me leerá o no, pero quiero que sepa que esto va por ella, este post lo escribo solo por ella, para ella, porque gracias a ti soy lo que soy hoy, gracias a maestros como tú, niños siguen adelante sin desanimarse. Gracias a ti, Mónica, soy quien hoy escribe estas líneas; y escrito lo dejo, porque verba volant, scripta manent (las palabras vuelan, los escritos permanecen) quiero que sepas que nunca, nunca voy a olvidar lo que me enseñaste, nunca te voy a olvidar a ti por muchos más años que pasen, has quedado grabada en mi mente y mi corazón a sangre y fuego.

Nunca rota, nunca doblegada 

 Como bien dice el lema de la casa de los Martell, familia ficticia de la saga Canción De Hielo Y Fuego, de George R. R. Martin, Nunca roto, nunca doblegado. Así me siento yo tantas veces, que voy a terminar por hacer mío el lema de los príncipes de Dorne.
 A veces hacer tabula rasa ayuda, no sabía cuanto lo necesitaba hasta que no lo hice. No sé si en mi ingenuidad, muy en el fondo de mi ser pensaba que todo volvería a ser como lo era antes… Me equivocaba. 

 Hay cosas que cuando se rompen no se pueden arreglar, se rompen en pedazos tan pequeños, que aunque los quieras recoger todos nunca logras encontrarlos. No sé por qué, todo cambia, todo vuelve de nuevo a suceder en un bucle interminable del que quieres huir y no sabes cómo o no tienes las fuerzas necesarias para ello. 

 Puedo ser orgullosa al pensar que yo no seré la primera en caer, sí, lo admito, el orgullo a veces es mi única arma, y pienso romperme antes que doblegarme; no quiero nunca depender de nada ni nadie, y eso me ha ayudado a llegar donde estoy ahora. 

 Me duele borrar lo que escribo, pero lo necesitaba, esos documentos eran parte del pasado y no los quería ver más, ahora empiezo una nueva historia como quien dice, y no pienso dejar que el pasado que ya he dejado atrás emborrone esto que quiero crear a partir de mi presente. 

 Prometo que antes de que me hagan daño, lo haré yo primero, puede sonar mezquino esto, pero una se cansa de ser la única afectada. La barrera que creé hace años tiene fisuras, pero pienso arreglarla para que nadie más vuelva a entrar, no quiero que me vuelvan a hacer lo mismo y ni mucho menos volver a dejarme avasallar. 

 

 Todo lo que escribí en aquellos días ahora me parece infantil, estúpido y sin sentido, no quiero volver a pasar por lo mismo, no voy a dejar que pase de nuevo, no pienso hacerlo. Comencé por borrar de mi historial aquellas parodias que escribí, espero no terminar borrando y cortando todo puente y lazo existentes. 

 Dedicar a alguien algo que he escrito, es lo máximo que puedo hacer por una persona; cuento con los dedos de una mano quienes ahora se merecen tales palabras y dudo mucho que incluya a alguien más en el mismo cofre, no volveré a ser tan estúpida de nuevo.

Curiosidades sobre números 

¿Alguna vez os habéis dado cuenta de la importancia de los números a lo largo de la historia? 
 Los números 3, 4, 7 y 12 son recurrentes en la historia a la hora de hablar de simbología. Una vez en primero de bachillerato tuve que hacer una actividad para la profesora sobre esto mismo, buscar cosas que obtuvieran estos números, pensé que serían menos, la verdad, pero según todos íbamos nombrando las diferentes relaciones de los números con diferentes actos… Me iba dando cuenta de la cantidad considerable de ellos que había con respecto a lo que yo había pensado. 
 Número 3, pensad, ¿Cuántas cosas conocéis con el número 3? 

 Hablando de religión, es importante y básico destacar la Santa trinidad al igual que los días que pasaron hasta la resurrección de Cristo, también tres; el tres también está presente al contar la historia del apóstol San Pedro, quien renegó 3 veces de Jesús. Esto es lo primero que acude siempre a la mente, ¿Cuántos reyes magos hay? 3, justo son también tres reyes magos, Melchor, Gaspar y Baltasar. 

 En mitología la tríada siempre está presente, de los antiguos mitos surgió la idea de la Santa Trinidad cristiana como he mencionado antes. En la mitología egipcia el número tres también está presente, mirad a Isis, Osiris y a Horus. En la India Brama, Visnú y Siva; cuando hablamos del budismo están las Tres Joyas Valiosas, Buda, Dharma y Sangha; en la mitología griega tres son los dioses que se reparten el poder, tres dioses mayores, Zeus, Poseidón y Hades; también en la antigua Grecia están las triples diosas o ninfas. 

 Siguiendo la línea de pensamiento mitológica, las Moiras, eran las personificaciones del destino. Sus equivalentes en la mitología romana eran las Parcas, también eran tres; la hermana que sostenía el hijo de la vida, quien lo bordaba y por último quien lo cortaba poniendo fin a la vida de una persona. 

  Es curioso añadir, que el escritor Dante Alighieri En los últimos años de su vida escribe la Divina comedia. La intención del autor era ofrecer un resumen completo de la sabiduría de su tiempo, además de su visión del mundo presente y del carácter humano. Se trata de un extenso poema narrativo que relata el viaje alegórico realizado por los mundos de ultratumba. Lo interesante es que todo el viaje se organiza en torno al número tres, ya que tres son las partes del poema (Infierno, Purgatorio y Cielo), que a su vez se dividen en treinta y tres cantos compuestos en tercetos, y tres son los personajes conductores de la narración: Dante, Virgilio, su guía en el Infierno y el Purgatorio, y Beatriz, que lo acompaña en el Paraíso. 
Terminando con el número tres y comenzando con el número cuatro, viene a la mente las cuatro estaciones siempre presentes, pero también hay que destacar las cuatro fases de la luna, por ejemplo. 

 Mientras que en occidente el número de la mala suerte corresponde al 13, en China, este privilegio lo ostenta el 4. Esto se debe a que en chino mandarín el número cuatro tiene una pronunciación similar a la palabra muerte y se cree por ello que este número trae a los malos augurios. 
 He de admitir que sé poco sobre el número cuatro, poco más sé del 12, la verdad. Sí, ya sé que me he saltado el 7, pero con ese voy después. 

 Doce son los meses del año, al igual que los apóstoles que acompañaban a Jesús y los dioses que componen el panteón griego. 
 El número 7 es un número místico y mágico con fuertes connotaciones espirituales; es considerado el número de la suerte y por ello tiene una relación tan estrecha con lo fantástico. 

 En religión se ha establecido que los pecados capitales son siete, al igual que los sacramentos, que también son siete. 

 Las vidas de un gato se dice que también son siete, al igual que los cuervos que Rémulo vio antes de fundar la ciudad de Roma; casualmente también siete son las colinas que se pueden observar desde esta ciudad y siete son los emperadores que gobernaron en ella. Siete son los mares del mundo y siete sus maravillas. 
 Hay un lugar donde el siete está más que presente, por eso de ser un número mágico. Hay que fijarse y relacionar unas cosas con otras para percatarse, pero en el universo de Harry Potter, mi mago de ojos verdes favorito, este número está más que presente. Comencemos. 

Siete son los libros principales de la saga, cada uno correspondiente a un año en Hogwarts, aunque el último libro no transcurre en el colegio de magia y hechicería. 

 Siete son los pelirrojos hijos de la familia Weaslei, Bill, Charlie, Percy, los gemelos Fred y George, Ron, el último chico y la menor, Ginny. 

 Terminando con la familia de pelirrojos, hay que añadir que siete son los profesores de DCAO (Defensa Contra Las Artes Oscuras) que Harry tiene a lo largo de los libros. Está Quirrell, quien imparte clases en primero. Gilderoy Lockhart, quien se encarga de la asignatura en segundo; Remus Luping (en mi opinión el mejor profesor) que les enseña en tercero. El auror Alastor Moody, apodado Ojo Loco, quien se ocupa de ellos en su cuarto año. En el quinto año en Hogwarts una bruja que revolotea por el colegio llamada Dolores Umbridge. En el sexto año del trío de oro, Harry, Ron y Hermione, se ocupa de dar esas clases su profesor Severus Snape a quien los tres no tienen en muy alta estima. Y el séptimo se puede decir que fue el mismo Harry en su quinto curso ya que se comprometió a enseñar a todo aquel alumno que deseara aprender sobre DCAO; pero algunos piensan que fue el propio Dumbledore, quien impartió clases a Harry en su sexto año como estudiante en Hogwarts. 

 Cuando el señor tenebroso fragmentó su alma en horrocruxes, también fueron siete; pero esto no se ve tan a primera vista, lo del número siete, digo,. En el primer libro, cuando quieren proteger ese objeto que guardaba Dumbledore, la parta de la protección de Snape estaba compuesta por siete botellas de poción, justo siete. 

“El peligro yace ante ti, mientras la seguridad está detrás,

dos queremos ayudarte, cualquiera que encuentres,

una entre nosotras siete te dejará adelantarte…”
 seguro que si uno sigue investigando, se pueden encontrar referencias sobre la historia de los números, yo solo he puesto ele ejemplo de estos cuatro, pero hay más, el 13 el número de la mala suerte, el 6 se relaciona con el demonio… Y la lista sigue. 
 ¿Conocéis vosotros alguna referencia más?

¿Por que soñamos? 

A veces es sorprendente el poder de tu mente, es increíble como ésta da vueltas y vueltas a una idea, como vuelve una y otra vez a la misma como si hubiera algo que la atrajera a ese pensamiento o como, sin darte cuenta, sientes miedo sin percatarte y lo descubres soñando.  Sigmund Freud nos dio teorías de por qué soñamos, por qué surgen esas imágenes cuando nosotros dormimos. En el mundo onírico podemos ver nuestros más anhelados deseos o nuestros más profundos miedos; nunca sabemos con qué vamos a soñar cuando cerramos los ojos y nos abandonamos quedando en los brazos de Morfeo.   
 La primera es el cumplimiento de deseos. Los sueños nos pueden servir para hacer realidad nuestros más profundos deseos y poder, durante unos momentos, vivir aquello que siempre hemos querido. Pero cuando se habla del cumplimiento de deseos, no tiene por qué ser nuestro anhelo literal, sino que podemos soñar con símbolos representativos del mismo; aquí se entra en la simbología de los sueños. (para más información, se pueden consultar libros especializados en este campo, uno de ellos escrito por el mismo Sigmund Freud)

 La segunda de las teorías es la teoría Efecto secundario a partir de impulsos neurales al azar. (Cito textualmente)

 La teoría de Freud es buena, bonita y puede que hasta tenga sentido. Pero hay otras teorías alternativas, como la que defiende que los sueños en realidad son una especie de efecto secundario. 

A esta teoría se le llama “teoría de activación-síntesis”, una idea popularizada por el psiquiatra J. Allan Hobson. Como el mismo decía, en resumen vendría a decir que el cerebro trata de interpretar estas señales producidas al azar, dando como resultado los sueños. 

 La tercera de estas diez teorías es la de Codificación de la memoria a corto plazo en el almacenamiento a largo plazo. Puede que los sueños sean producidos al azar, pero también puede que no. Según el psiquiatra Jie Zhang es posible que nuestros cerebros se encuentren almacenando recuerdos de forma continua, sin tener en cuenta si estamos dormidos o despiertos.

Por tanto, los sueños serían una especie de “almacenamiento temporal” de la conciencia, recuerdos que están ahí justo antes de pasar de la memoria de corto plazo a la memoria a largo plazo. Serían como el “flash” antes de la foto, ¿me explico? Una teoría curiosa, que fácilmente podríamos combinar con la anterior.
 La cuarta teoría, recolección de basura y limpieza mental, cuyo nombre creo lo explica todo, se resume en que ocurre a la inversa que en la teoría anterior, sugiere que soñamos para deshacernos de las conexiones y asociaciones acumuladas en nuestro cerebro durante el día y que no necesitamos seguir almacenando. Una especie de vía de escape mental.

Básicamente esta teoría vendría a decir que soñar es un método de recolección de basura, de limpieza mental. Que soñamos con el fin de olvidar, y no de almacenar. Todo lo contrario a la teoría anterior. 

 La consolidación del aprendizaje es la quinta teoría, otra teoría alternativa, esta vendría a contradecir totalmente a la del aprendizaje inverso, pues esta vez vendríamos a decir que los sueños sirven para recordar y no olvidar. Muchos estudios afirman que dormir correctamente fomenta un mejor aprendizaje. Así pues, de la misma forma que comenta la teoría de Zhang sobre el almacenamiento en la memoria a largo plazo, esta quinta teoría sugiere también que los sueños nos ayudan a retener todo lo aprendido.

 La sexta teoría es la teoría del mecanismo de defensa. Teoría en mi opinión bastante interesante. Según algunos estudios, existen ciertas similitudes entre los animales que juegan a hacerse los muertos y la gente que está soñando. Por ello existe otra teoría que afirma que el sueño podría estar relacionado con un mecanismo de defensa: inmovilidad tónica, o hacerse el muerto.

Cuando soñamos nuestro cerebro se comporta de la misma forma que cuando estamos despiertos, con una diferencia: el sistema de la dopamina asociado al movimiento esta inactivado. Es un mecanismo similar al que ocurre en los animales que se hacen los muertos para engañar a sus enemigos. Curioso. 

 ¿Curioso verdad?

 Otra teoría interesante, la séptima o simulación de amenazas. Sumándose a la teoría del mecanismo de defensa, existe otra similar desarrollada por el filósofo y neurocientífico finlandés Antti Revonusuo. Según él, la función de los sueños sería simular eventos amenazantes y ensayar la percepción de dichas amenazas para poder evitarlas.

Las personas que tengan dichos sueños estarán mejor preparadas para hacer frente a las amenazas durante la vigilia, pues ya ha “practicado” en sus sueños. Pero esta teoría cojea mucho, porque no siempre estamos soñando con amenazas, ¿verdad? Sería muy raro soñar todos los días con que nuestra vida o nuestra integridad está amenazada.

 La resolución de problemas es la octava teoría; Siguiendo con otras alternativas, existe una hipótesis basada en la idea de Revonusuo a cargo del médico Deirdre Barret, investigador de Harvard, que sugiere que los sueños son una especie de teatro en el que somos capaces de resolver problemas con mayor eficacia que cuando estamos despiertos (en parte porque las conexiones cerebrales van mucho más rápido cuando dormimos que cuando estamos despiertos). La verdad es que esta no me gusta, prefiero solucionar mis problemas cuando estoy despierta, Luego no recuerdo con qué sueño y no sé qué he hecho. 

 La novena teoría es la del darwinismo onírico que es otra a cargo del psicólogo Mark Blechner, afirma que los sueños funcionan como una selección natural de ideas (de ahí el “Darwinismo”). En algunas investigaciones se ha sugerido que los sueños son lugares en los que experimentamos diversas situaciones y tratamos de seleccionar las reacciones emocionales más útiles para afrontar dichas situaciones. Sería una buena explicación para el hecho de que nos sentimos mejor tras dormir y soñar el día siguiente a una situación o problema doloroso.

 La última de las diez teorías, es la del Procesamiento de emociones dolorosas mediante asociaciones simbólicas: , mientras que el darwinismo onírico sugiere que hacemos una selección natural de ideas o emociones, existe una teoría que afirma que los sueños son como una especie de terapia evolutiva. No estamos seleccionando cual es la mejor emoción o comportamiento, sino que solo nos estamos “desahogando” y por ello se producen estos comportamientos dentro de los sueños. A menudo el cerebro hace esto asociando algunas emociones a símbolos.

Esta teoría podría asociarse a la primera de todas, a cargo de Sigmund Freud, pues él fue el primero en hablar del simbolismo de los sueños. 

 ¿Son curiosas, verdad?

Simplemente yo 

Te tenía abandonado. Hacía varias semanas que quería sentarme delante del ordenador y contarte lo que sentía. Pero unas veces por falta de tiempo, otras por falta de compromiso, me terminaba rindiendo y dejaba pasar la ocasión. Pero hoy no. Hoy he decidido continuar hablándote de mí. De lo que siento. De ese cosquilleo que invade mi estómago cada vez que tengo algo que contarte. Me apetecía teclear mis pensamientos como hacía antes. Escribir desahoga, te da valor. Al menos a mí, que sigo siendo una tonta introvertida y me cuesta expresarme.Francisco de Paula Fernández (Blue Jeans) Tengo un secreto_ el diario de Meri 
¿Por qué escribo todo esto? Hacía tiempo que no escribía, no sé si la escritura es mi vía de escape o qué, solo se que cuando escribo me siento libre, liberada; con las palabras se abre ante mí un gran abanico de posibilidades. Con un teclado y con las palabras puedo ser lo que quiero. Puedo ser descarada, lanzada, dulce, tímida, borde, simpática, cursi, incendiaria… Puedo ser lo que a mí me da la gana, pero hoy… Hoy quiero ser solo yo, una chica que ya no sabe qué hacer, alguien a quien le vuelven a esperar meses en los que estará sola con el mundo. 
Una cosa es sentir que estás sola, otra muy distinta es sentir que te sientes rechazada. 

 Eso me pasa a mí, me ha pasado durante el primer año de carrera y veo que me va a pasar en el segundo año también. Estoy sentada en la biblioteca sola, la estancia está vacía, ¿Metáfora de cómo me siento? No lo sé, quizá sí, quizá no… 

 Me juro a mí misma que no es nada, que no tiene que afectarme, que no puede afectarme, pero ay veces en las que simplemente no puedo, en las que ni si quiera las más intensas palabras de ánimo hacen mella en mí. Hoy, esta mañana en la que comienzo de nuevo un nuevo curso lejos de mi casa, lejos de mis amigos y de las personas más importantes para mí, solo quiero desaparecer, hacerme pequeñita y que nadie me vea, dejar de sentirme juzgada por lo que hago o dejo de hacer. 

 Duele que sin motivo aparente, alguien te conteste con un tono de voz que quiere decir que no le vuelvas a hablar nunca, que siente hacia ti un odio acérrimo… Duele sentir que la gente te contesta por contestar, que por mucho que lo intentes no vas a lograr acercarte a nadie nunca. 

 Tienes que acercarte tú. Tienen miedo… En primaria esas excusas podrían pasar, pero ¿Ahora? No, ahora no. La gente es suficientemente mayorcita como para saber cuando hacen daño a una persona, cuando ésta se cansa del tira y afloja al que se ve sometida. Lo siento, pero me rindo, no puedo más, no voy a intentarlo más; paso de imponer mi molesta presencia a gente que no la desea. 
 ¿Podría ser culpa mía? Soy tímida, introvertida y callada, no hablo, no me gusta estar rodeada de gente, soy tranquila, ¿Es qué no lo entienden quienes me rodean? ¿Tan difícil de comprender es?

 Hay veces en las que me culpo, en las que siento que todo es por mi causa… ¿Y si hablara más? ¿Y si me relacionara más? Y sí… Todo son y sis que no sé contestar, todo son incógnitas sin respuestas, enigmas para mí sin solución, imposibles de resolver.
Escribo esto solo porque lo necesito, solo para desahogarme, porque si… Que me me lea quien quiera leerme. Si has decidido pasarte y mirar estas líneas… ya me conoces un poco más. 

Fin de etapa 

Se cierra un capítulo de mi historia, un capítulo muy importante. Mi primer año de carrera termina, dejo atrás de momento una ciudad que para mí era nueva, me llevo conmigo mil recuerdos, emociones y sensaciones.  Este año han cambiado muchas cosas en mi vida, he conocido a mucha gente nueva, agradable y alguna mano amiga entre ellos; ahora pienso, ¡Cuánto ha cambiado mi vida! 

 He pasado de ser una bachiller a ser una universitaria, he pasado de estar sola a estar totalmente acompañada. 
 Al terminar el curso recuerdo el primer día, aquel 21 de septiembre, esa tarde llena de lágrimas. Recuerdo al día siguiente haber hablado con uno de mis compañeros de clase y pensar, ¡Bien, parece simpático! Y a los dos días le cambiaron de clase y nunca más lo volví a ver. 

 Recuerdo a los profesores del primer cuatrimestre, solo dos de ellos, las profesoras de inglés y psicología, se tomaron la confianza de llamarme Jacquie, y aún lo siguen haciendo cuando me ven por la facultad recuerdo al profesor de valores y la frase que le marcó para todo el curso: 

“Mi discurso inicial constará de tres partes. La primera: ¿¿Buen hombre, de qué va su asignatura? Segunda parte, ¿Buen hombre, qué vamos a hacer en su asignatura? Y tercera parte y más importante. Buen hombre, ¿Nos va a decir de una puta vez qué vamos a hacer para aprobar su asignatura?”

 Para un puñado de jóvenes nerviosos ante un anciano profesor que imponía en su justa medida, aquella fue la llave que nos hizo relajarnos a todos, que nos hizo sonreír y soltar alguna risita nerviosa. Aquel era un profesor extraño, el más anciano de la facultad, pero el mejor a la hora de hacer que una clase de dos horas intensivas nos pasara como una clase de media hora. El cómico, lo llamaban al principio, o el nieto de Carl Marcs, todo dependía de a quien le preguntaras. 

 El profesor de TIC, profe de universidad y orientador en un instituto. Tuve con él una conversación muy productiva sobre lo poco que le había gustado Memorias De Idhún, único libro que había leído de Laura Gallego García, autora a la que defendí a sangre y fuego en esa hora. 

 Recuerdo que también me acusó de incitar al delito, ya que le pido a mi hermano mayor que me descargue las películas que yo no encuentro. Cada vez que hablaba de descargar películas o libros de forma ilegal nos decía con tono de padre preocupado: “Por favor, no os marquéis un Jacqueline y delinquir vosotros solos”. Que hombre más simpático. 

 También recuerdo a la profesora de didáctica, quien se dejó la piel para que yo pudiera seguir la case de forma igual a la de mis compañeros, gran mujer ella, al contrario que la mujer que impartía la clase de teorías e instituciones contemporáneas de educación, quien se dejaba la piel para que yo no pudiera seguir la clase, o esa era la sensación que me daba. Aunque sin duda lo que mejor recuerdo y con más cariño es la residencia, a mi compañera, NH2, mi vecina la merodeadora… creo que a ellas las echaré de menos más que a cualquier persona. NH2 me acompañó en febrero, cuando ambas luchábamos por aprobar en la segunda convocatoria, cuando cortamos el contacto con la otra chica que comparte piso con nosotras… ella siempre está ahí. 

 La Merodeadora sacó a la luz este lado mío más friki, ella, fan al cien por cien de Harry Potter, fan sin límites de Juego De Tronos. Ella, la que me habló de grandes series que yo desconocía y quien hace muy poco me regaló las ocho películas de HP y las cinco primeras de XMen. 
 El segundo cuatrimestre fue más complicado, o eso me pareció a mí, de pronto me vi más sola en clase que en el anterior, solo me hablaban lo justo, no eché en falta las conversaciones, no las necesitaba, pero si me sentí excluida, al fin y al cavo que todo el mundo te ignore pasa factura, quieras o no quieras. 

 De este segundo cuatri, quiero destacar a la profesora de castellano, una mujer pequeñita, morena y enérgica que me ayudó todo lo que pudo y más, no solo con su asignatura, me preguntaba si estaba bien, si necesitaba alguna cosa, me ofreció su ayuda sin más. 

 A las puertas del verano y sabiendo que seré libre de momento, solo pienso que quisiera volver a esos buenos momentos, a las noches viendo una película, al momento en el que conocimos a los aeros que vivían frente a nosotras. 

 Voy a donde voy aquí escucho voces amigas. El restaurante al que a veces bajo… la voz entusiasta del chico majo que está tras la barra con su: ¡Hola Jacquie! El jefe del establecimiento y su hijita de ocho años, su mujer de larga coleta dorada… Los conserjes de la Urtado… 

 Y ahora, a punto de volver a casa, vuelve a cambiar mi vida, dejaré atrás la residencia y me iré de aquí, volveré a estar en mi hogar, con mi madre, mi hermano y mi padre; y una vez vuelva de nuevo, un piso nuevo, compañeros nuevos… 

 En agosto de nuevo a ver a mi querida TR, a quien adoro, volveré a caminar con ella por las calles de la ciudad, descubriendo nuevos lugares, segura sabiendo que ella avanza dos metros por detrás de mí; en las paradas hablar juntas de cualquier cosa. 

 Resumiendo, he pasado por mucho este año, no es la primera vez que estudio fuera de casa, ya he estado en Madrid, pero esto lo vi diferente aquella tarde en la que dejé que mi frustración saliera de mí en forma de lágrimas, esa vez vi que no podía, estar en la universidad era demasiado, no lo iba a sacar, no iba a ser capaz. Y ahora, comenzando julio, terminando junio, pienso: no ha sido tan difícil.

Palabras invisibles 

¿Alguna vez has pintado tu habitación? Ves esa paleta de colores, ¿Alguna vez pensaste que hubiera tantos tonos de azul? Ves el añil, el celeste, el turquesa, agua marina, azul oscuro, azul marino, y otros de los que ni si quiera sabes el nombre; no ves diferencia entre esos colores, ¿en qué se diferencia el rosa anaranjado del naranja salmón? ¿Y el verde vivo y el pistacho? Menudo dilema, ¿Verdad?

 Pues a la hora de buscar palabras es lo mismo, palabras, colores, paleta de colores, sinónimos sin fin. De ayuda existen muchos sinónimos, socorro, auxilio, apoyo… e incluso te encuentras con metáforas, tender la mano, por ejemplo. 

 Mi mente en ocasiones desborda de ideas, todas llenas de emoción, de sentimientos, imágenes, luz y color, pero cuando me encuentro ante mi teclado pienso: ¿qué digo? Y entro en una espiral en la que trato de cazar palabras, como si fuera montada en una saeta de fuego e intentara capturar una escurridiza y dorada snich. 

 Daros cuenta, los colores, aunque para mí sean más complicados, son mucho más sencillos que las palabras. Colores básicos solo hay tres, rojo, azul y amarillo, partiendo de esos tres colores, con una gotita de otro, creas todos los matices del arco-iris, pero las palabras, aih, las palabras; cada campo semántico es un mundo que aún es desconocido y en el cual puedes perderte. 

 Veintisiete letras crean toda una gama de verbos, nombres, sustantivos y adjetivos; también adverbios e interjecciones, un amplio abanico de posibilidades, crear una novela de ochocientas páginas solo con estos signos que surgieron hace tantos siglos que apenas pensamos en ello. 

 Para una persona frustrantemente tímida como lo soy yo, la escritura es muy importante, es mi voz, mi pensamiento y mi mejor forma de comunicación; me siento cómoda ante mi teclado, mucho más que hablando voz a voz o cara a cara. La melodía musical del repiqueteo de las teclas de mi portátil, es para mí la canción más relajante del mundo; dejar que mis dedos vuelen durante horas sobre el teclado permitiendo que los segundos se deslicen en el reloj de arena del tiempo casi sin darme cuenta de que éste está pasando. 
 Cuando estoy inspirada, mi snich ,metáfora para definir las palabras está al alcance de mi mano, pero cuando siento que me atasco, que las palabras no salen de mi interior, esa doradita pelota alada escapa de mí dejándose ver de vez en cuando haciendo que mi frustración crezca. Y de pronto me veo volando sola en medio de una tormenta persiguiendo a esa escurridiza pelotita.

 Quiero hablar sobre un mundo, sobre mi mundo ideal, veo los árboles, las plantas, el sol y la luna; los hombres, las mujeres, los niños y niñas. Pero… ¿Cómo expreso lo que quiero y busco? ¿Cómo hago que cobren vida en el documento de Word que tengo abierto?

 Esa hoja en blanco parece reírse de mí: “Mira, no puedes escribir, ¿Qué vas a hacer ahora? ¿Cerrarme de nuevo como haces siempre?” 

 Y seguramente es lo que haga, cerrar ese documento de Word que se ríe de mi con su inmaculada superficie, frustrada por no oír la melodía de mi teclado llenar el ambiente. ¿Qué hago? Se repite una y otra vez en mi cabeza y llego a la misma conclusión a la que llega un pintor cuando se encuentra con la brocha en la mano y la gama de colores en la otra, un dilema que nunca termina. 

 ¿cómo puedo comenzar? ¿Qué palabras son las adecuadas?